En una luminosa tarde de sábado, seis almas se reunieron en el emblemático espacio Arcade Madrid, un espacio híbrido donde la tecnología y la espiritualidad convergen en una sinfonía de innovación y autodescubrimiento. La luz dinámica de los neones proyectaba un contraste fascinante entre lo digital, lo humano y lo posthumano, creando el ambiente ideal para explorar las profundidades del ser.
En el centro de esta experiencia vibraba el disco panóptico, diseñado por el poeta Raúl Ximénez, quien había trasladado el cuadrante uno bajo el principio de la energía yin del chakra del Tercer Ojo al corazón vibrante de Madrid.
Los participantes, un grupo de seis personas chakra, llegaban con heridas cargadas de significado, símbolos de sus batallas internas. Raúl, con su serenidad característica, introdujo el principio del efecto espejo: “Todo aquello que señalamos y criticamos en los demás no es más que el reflejo de lo que habita en nuestro interior.”
Frente al disco panóptico, los participantes emprendieron un viaje profundo. Con notas digitales entremezcladas con armónicas tonales, se activó el flujo energético del Tercer Ojo, guiando a las almas hacia sus propias sombras. La energía yin fluía con una suavidad resonante, invitando a los chakras a sanar desde la raíz. Risas espontáneas y lágrimas de liberación fluían en un espacio de conexión sincera y poderosa.
Hacia el cierre de la jornada, Raúl ofreció una perspectiva transformadora: “Así como el chakra del Tercer Ojo nos ayuda a sanar nuestras heridas de intuición apagada, el antichakra Tercer Ojo 6.0 nos lleva a reconocer la máscara social que todos hemos portado alguna vez. A través de esta dualidad, podemos transformar nuestras sombras en luz.”
Pero en Arcade Madrid, Raúl presentó además un nuevo horizonte: el modo Shen, un estado de superposición entre el yin y el yang, donde el alma sana su herida al mismo tiempo que modula su máscara. “El modo Shen no es ni analógico ni espiritual, sino un estado totalmente digital al que accedemos a través de un dhakra yin o yang por medio del antichakra yin o yang,” explicó Raúl. “En este estado de superposición, la sanación y la adaptación coexisten, creando un flujo ininterrumpido de automejora y autenticidad.”
El modo Shen invitaba a los participantes a explorar una dimensión digital de equilibrio, donde la energía fluía libremente, estimulando una síntesis entre la sanación individual y la conexión social. Con esta promesa de integración en sus corazones, las almas se despidieron del espacio, llevando consigo no solo un momento de reflexión, sino una llave hacia un futuro donde las dimensiones humanas y digitales se entrelazan en armonía.
Raúl explicó que, años atrás, había explorado el concepto del modo Shen a través de las cartas oráculo Tabula Rasa 9.0, un sistema diseñado para guiar a las almas en su viaje de integración y sanación. Estas cartas representaban los aspectos fundamentales de la navegación espiritual: las cartas de navegación yin, yang y shen, junto con las anticartas correspondientes: anticarta yin, anticarta yang y anticarta shen.
Como colofón y para ilustrar el modo Shen, Raúl realizó una tirada de ejemplo con siete cartas, un método utilizado para revelar patrones ocultos y dinámicas internas. En este caso, las cartas elegidas fueron:
Carta Yin: Representa la energía femenina, introspectiva y receptiva. En esta tirada, simbolizó la apertura a sanar una herida profunda de vulnerabilidad.
Carta Yang: Encarnó la energía masculina, activa y expansiva. Reflejó la motivación para enfrentar los desafíos externos con fuerza y decisión.
Carta Shen: Marcó el estado de superposición, donde la sanación y la máscara coexisten. La carta reveló un equilibrio entre autenticidad y adaptación.
Anticarta Yin: Indica las sombras asociadas con el exceso de receptividad, como la pasividad o la dependencia.
Anticarta Yang: Representa las sombras del exceso de energía activa, como la rigidez o la agresividad.
Anticarta Shen: Reflejó los desafíos de integrar lo digital y lo humano, mostrando la tentación de caer en la desconexión emocional.
Carta Kai: Una carta especial que emerge en el oráculo para sintetizar las seis anteriores, revelando una guía hacia el próximo paso del viaje espiritual. En esta tirada, la carta indicó un camino hacia la autoaceptación y la integración total en el modo Shen.
Raúl explicó que este ejemplo muestra cómo el oráculo no solo guía hacia la introspección, sino que también ayuda a comprender las dinámicas del antichakra y los estados de superposición del yin y el yang del modo Shen. Invitó a los participantes a explorar las cartas por sí mismos, utilizando el modo Shen como brújula para navegar las complejidades de su conexión consigo mismos y con el mundo digital.
Con esta reflexión, las seis almas dejaron Arcade Madrid con una nueva herramienta para afrontar la dualidad humana y un mapa que marcaba el camino hacia un estado de equilibrio trascendental.